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DISERTACIONES Y EVENTOS

 


 

Disertaciones en Reuniones:
Híbridos y sus Ancestros
Amelia Chemisquy e Ines Amigo

27 de octubre 2011

 

Híbridos y sus ancestros
 Amelia Chemisquy

Un híbrido es un organismo producto del cruzamiento entre dos especies. Si bien en animales los híbridos son más difíciles de obtener, en vegetales son muy comunes, y muchos de los alimentos que consumimos diariamente son híbridos creados artificialmente por el hombre para mejorar alguna cualidad.
Si bien el crear híbridos en plantas es una práctica común, muchas veces los mismos pueden fallar, debido a que al estar trabajando con especies distintas, existen barreras al flujo génico que van a tender a impedir el cruzamiento entre nuestras dos especies. Las barreras al flujo génico son mecanismos involucrados en el nacimiento de nuevas especies y consisten en evitar el cruzamiento entre estas. Se clasifican en barreras precigóticas, que tienden a evitar la formación del embrión, y barreras postcigóticas, relacionadas con la viabilidad del híbrido.
Las barreras precigóticas son las primeras en aparecer cuando se forma una especie nueva, y son las más fáciles de superar al crear un híbrido artificial. Ejemplos de estas barreras son: aislamiento geográfico, especificidad de polinizadores, distinta fecha (u horario) de floración, impedimentos químicos para la unión del polen con el óvulo, etc.
Las barreras postcigóticas son mucho más difíciles de preveer y superar, y muchas veces nos pueden “arruinar” el híbrido que estamos intentando obtener. Estas barreras van desde inviabilidad del híbrido (la semilla híbrida nunca germina, o germina una planta aberrante que no prospera) hasta híbridos infértiles, que puede que no florezcan nunca, o que florezcan pero sean incapaces de dar semillas viables.
Es imposible saber qué tipo de barreras existen entre las plantas que estamos intentando cruzar, pero es esperable que especies que convivan en un mismo ambiente y tengan épocas de floración similares, pero que no presenten híbridos naturales, posean algún tipo de barrera postcigótica. Por otro lado, puede que especies que estén muy aisladas geográficamente no presenten mayores problemas a la hora de obtener un híbrido, ya que la distancia geográfica funciona como barrera, haciendo que la planta no desarrolle otra más fuerte.

Cómo se verá nuestro híbrido?
Una vez que logramos obtener un híbrido, nos encontramos con la incógnita de cómo será, que características expresará de cada padre. En esta parte del proceso entran en juego la forma en la que se expresan los distintos genes, y las leyes de herencia de los mismos. Como todos saben, todo “hijo” (sea animal o vegetal) hereda la mitad de su ADN de la madre, y la otra mitad del padre, y las características que se expresan dependerán de cuales son dominantes sobre las otras. Así, por ejemplo, el híbrido entre una especie de flores blancas y una de flores amarillas, dará flores amarillas, si es que este es el carácter dominante. Los hibridadores conocen cuales son las características dominantes, y es muy común ver que ciertas especies aparecen con frecuencia en la formación de híbridos, dado que dan algún carácter que es buscado, ya sea por su belleza o por su aporte a la resistencia de la planta. También es común ver que a lo largo de la historia de cruzamientos de un híbrido, se hagan varias retrocruzas con uno de los padres, para fortalecer alguna de las características que pueden perderse a lo largo de los cruzamientos.
Sin embargo, y debido a que el azar está involucrado en todo cruzamiento, muchas veces es posible que se exprese algún gen recesivo no deseado, arruinando el híbrido que estamos deseando obtener. Esto, sobre todo, es muy común cuando realizamos retrocruzas, o cruzamientos con híbridos que comparten alguno de los padres.

Herramientas para detectar a los padres
            Así como existen pruebas de paternidad para humanos, hay distintas herramientas genéticas que permiten averiguar quiénes son los padres de un híbrido. Estas técnicas, sin embargo, son muy costosas, y se utilizan principalmente para detectar híbridos naturales o para averiguar los padres de híbridos antiguos de importancia económica.
Mediante análisis filogenéticos de secuencias de ADN provenientes de genes nucleares, es posible detectar que una especie es híbrida, y hasta revelar quienes son sus padres. Esto es posible debido a que, como mencioné antes, una especie híbrida va a heredar la mitad de su ADN de cada padre, por lo tanto, va a tener al menos dos copias distintas para cada gen. Al analizar estas copias en una filogenia, si la especie que estamos analizando es un híbrido, podremos observar que cada copia se agrupará con uno de sus padres putativos, en lugar de ubicarse ambas copias juntas.
Otra posibilidad es la utilización de técnicas citogenéticas. Para esto, se “vuelca” ADN de uno de los posibles padres sobre un preparado con los cromosomas del híbrido. El ADN del padre se va a pegar sólo en el ADN que es propio, de esta forma, si tenemos hibridación positiva podemos confirmar que el híbrido proviene de ese padre, y podremos analizar con cuanto ADN contribuyó ese padre. Para realizar esta técnica, tenemos que tener sospechas de quienes son los padres.
Todas las técnicas que existen para detectar híbridos pierden eficiencia a medida que se producen nuevas cruzas y retrocruzas, por lo que sólo son útiles para las primeras generaciones de híbridos. Sin embargo, como mencioné antes, son técnicas costosas y difíciles de realizar, en muchos casos. Por lo tanto, es importante anotar los híbridos y llevar un registro de sus padres, para así facilitar la tarea de identificarlos.

Árboles genealógicos
Inés Amigo

            Coleccionar y cultivar orquídeas, resulta un desafío cotidiano. Aunque es de interés para todo coleccionista de orquídeas poseer las especies naturales del género elegido, muchas veces esto es difícil por varios motivos: cultivos endémicos, costos elevados, falta de recursos ambientales para el cultivo, resguardos ecológicos, etc. Es entonces cuando debemos prestar atención a la posibilidad de armar y enriquecer nuestras colecciones, con híbridos comerciales.
            La belleza de las flores de las orquídeas híbridas, nos atraen por igual, aunque nada sustituye a una especie natural, siempre perfecta, con sus recursos para lograr la polinización y con su diseño adaptado al medio ambiente en el que vive.
            Sin embargo, el contar con híbridos tiene sus ventajas. En general el hibridador apunta en su trabajo a conseguir una planta más rústica, una floración más prolongada, otros colores de flores, combinación de perfumes, novedades y extravagancias. No obstante, es posible que en el camino también aparezcan fracasos tales como la disminución de calidad y pérdida de cualidades, siendo incluso posible obtener una planta estéril producto de la hibridación.
            Debido a que los híbridos artificiales provienen de cruzar dos especies que en la naturaleza normalmente no se cruzarían, es probable que haya entre ellos algún tipo de barrera a la reproducción, que puede causar plantas que nunca florezcan o plantas que posean flores aberrantes. También es posible que un híbrido que tiene en su árbol genealógico muchas retrocruzas con uno de los padres, termine expresando caracteres indeseables que hasta el momento no se habían expresado, o deje de expresar algún carácter que tuvo desde sus comienzos. Así como es un misterio a quien se va a parecer un hijo, lo mismo sucede con un nuevo híbrido, muchas veces es difícil predecir cómo se van a combinar los caracteres expresados por los genes que heredamos.

A la hora de elegir
            Los cultivadores, ansiosos por poseer un ejemplar nuevo, muchas veces no observan detalles básicos a la hora de elegir una planta.
            Si la elección de compra se hace con una planta florecida (lo más recomendable, si se trata de un híbrido nuevo), justificaremos la adquisición con “es una hermosa flor” y no repararemos en su duración, diseño, tamaño, labelo, armonía general. Si la compra la hacemos por la mata vegetativa, admiraremos su vitalidad, porte, prósperas raíces, espatas prometedoras, pero estaremos a la espera de la flor que dará.
            Nuestras exigencias a la hora de elegir una planta tienen premisas básicas, y cada cultivador las ordena de acuerdo a sus propios intereses. Digamos que también es válido no saber el nombre de una planta, que sólo importe disfrutar de ella, esperar su próxima floración y no saber otra cosa de su vida vegetal. Pero a la hora de asegurar el éxito, nada mejor que saber a quién llevamos a casa, que requerirá a cambio de ofrecernos sus flores, cuál será el mejor lugar para que desarrolle su vida, etc.
IDENTIDAD: acaso nosotros podríamos andar por el mundo sin nombre? Todas las “cosas” lo tienen, porqué no habrían de tenerlo nuestras orquídeas? Al adquirir una planta debe tener medio de cultivo, contenedor y NOMBRE. Ahora bien, los nombres deben estar registrados, debidamente documentados, para saber de sus padres, sus ancestros a través de las generaciones, sus orígenes.
CALIDAD: los orígenes y cruzas de cada híbrido dan idea de su calidad, de las posibilidades de prosperar en nuestro clima, del color, tamaño, fragancia, de lo tanto que pueda ser “la figurita difícil” de nuestra colección o la facilidad de su cultivo.
REALIDAD: cuánto de lo que me gusta está en esta planta? Cada cultivador desarrolla sus gustos por algunos aspectos de la floración. Así se busca: lo pequeño, el color, flores unitarias, múltiples, etc. El desconocimiento de las especies y cruzas que intervinieron en un híbrido, llevará a sorpresas a la hora de encontrar una nueva floración. También es real que una planta con múltiples entrecruzamientos en su historial, mas se aleja de las características de cultivo de las especies que la originaron y más sencillo es su cultivo.

La planta y su nombre
            Si de una especie natural se trata, su nombre está claramente definido y hasta es más que probable que tenga sinónimos, todos ellos resultado de investigadores que redescubrieron la especie, compararon, clasificaron, dieron identidad, documentaron. Hoy por hoy las pruebas de ADN reordenan las clasificaciones y los taxónomos actúan en consecuencia.
            Cuando hablamos de híbridos artificiales , corresponde el “registro internacional”. No importa donde se haga ese híbrido, vale para todo el mundo. Importa: qué especies o híbridos le dieron origen, quién la hizo, quién la registró, en que fecha.
También es cierto que podemos comprar un híbrido con nombre, con referencia del productor, pero no registrado; entonces no sabremos sus orígenes, es algo así como haber comprado una “planta sin nombre”. Si bien hoy hay técnicas moleculares y cromosómicas que nos permiten identificar a los posibles padres de un híbrido, las mismas son muy costosas, y pueden resultar inefectivas si el híbrido que estamos analizando proviene de una larga línea de cruzamientos entre híbridos.

 

Registro Internacional de Híbridos de Orquídeas, Lista Sander.
            David Sander fue un cultivador comercial inglés que inició el Registro de híbridos de orquídeas en 1854. En 1962 la Royal Horticultural Society compra a la familia Sander la propiedad del Registro Internacional.

Búsqueda en la web:

  • En el buscador Google: The International Orchid Register
  • Grex Name (debe escribirse correctamente el nombre del híbrido, la búsqueda no admite errores ortográficos). El Registro no reconoce la vieja nomenclatura, por lo que la búsqueda deberá ajustarse a la actualización de datos.
  • Probar, buscar, averiguar hasta lograr determinar la identidad de una orquídea creada por el hombre.

Se recomienda a los socios buscar el apunte de A.C.A.O. de agosto de 2008 elaborado por el Ing Eduardo Finkelstein sobre Nomenclatura de híbridos de orquídeas.
           
           El registro escrito que el cultivador pueda hacer de su planta híbrida, le permitirá conocer las especies intervinientes, averiguar acerca del hábitat adecuado y los requerimientos de cultivo.

            En la clase, desarrollada con los fundamentos de la genética, por la Dra. María Amelia Chemisquy, se muestran ejemplos de “árboles genealógicos” de híbridos argentinos creados y registrados por Willy Baden (Misiones, Argentina) en Enero de 2011.

Se recrean en pantalla:
Ejemplos de: híbridos primarios /secundarios. Análisis de especies intervinientes/ curiosidades de nombres.
Cattleya ( LC) Warriae
Cattleya( LC) Suave Luz
Rhyncattleanthe Pequeño Sol

 

 

 
Nueva sede: Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, Viamonte 1582.
Las reuniones son el segundo y cuarto jueves de cada mes a las 16 horas.